El jamón ibérico, a la conquista del mundo

Hoy no os propondré ninguna receta, pero sí voy a presentaros una iniciativa que también ofrece nuevos platos, todos ellos con el jamón ibérico como protagonista. El mejor cocinero del mundo, Ferrán Adrià, se ha unido a José Gómez “Joselito”, dueño de la empresa de jamón ibérico del mismo nombre, para poner en marcha una iniciativa que tiene como objetivo dar a conocer este producto y sus versatilidad en todo el mundo.

¿Cómo lo han hecho? Creando casi medio centenar de recetas tomando como protagonista este producto “gourmet. Los artífices: Ferrán Adrià y el equipo de El Bulli.

Todas estas recetas, que se irán incrementado mes a mes, se pueden visitar en joselitolab.com, una web de diseño en español e inglés (aunque se traducirá a otros idiomas) para conseguir la promoción internacional del jamón ibérico.

No sólo podemos ver recetas como las croquetas o el consomé, sino que también hay técnicas sobre el aprovechamiento del jamón o la utilización de la grasa de ibérico. Encontramos, ademá,s alguna receta que delata la vocación de conquista del mercado asiático que tienes este proyecto: “toro (ventresca de atún) de Joselito”.

El proyecto está muy bien y no sólo para dar a conocer el jamón ibérico a los que no ls conocen (¿es que hay alguien que se lo esté perdiendo?), sino también para que nosotros mismos profundicemos en el producto y lo utilicemos para otras preparaciones.

Tengo que confesaros que desde hace unos años, cuando como jamón ibérico siempre recuerdo la llamada de un “fósforo” extranjero (creo que inglés) al programa de Carlos Herrera Contó que la primera vez que vino a España y probó el jamón ibérico dijo: “No sé qué hacen en mi tierra con el cerdo, pero, hagan lo que hagan, están equivocados”.

Cocina Pasión

Caponata siciliana con pasas. CP

Caponata siciliana con pasas

Como recordaréis, en una entrada de hace algunas semanas estuvimos hablando de la cantidad de recetas que están inspiradas  en los típicos productos de huerta veraniega a lo largo de los países cuyas costas están bañadas por el Mediterráneo. Iniciamos esta serie con un ratatouille de la Provenza francesa y pretendo seguir con la caponata siciliana.

Tengo que confesaros que la última vez que la probé decidí que de estos muchos platos realizados con tomates, pimientos, cebollas, berenjenas o calabacín, es mi favorito. No sé por qué, pero las alcaparras (uno de mis sagrados productos de fondo de armario de cocina), el sabor del apio, y el toque del vinagre balsámico hacen de este sofrito una exquisitez, tanto sólo como acompañando carnes o huevos.

Esta “caponata siciliana con pasas” es otro de mis “regalos” veraniegos. La receta me la trajo mi buen amigo Leopoldo en una reciente visita, después de degustarla en la propia Sicilia, imagino que tras ofrecer alguno de sus conciertos. Me conoce tan bien que sabía que una receta anotada en la propia tierra de procedencia era lo mejor que podía regalarme.

Muchas veces os he animado a hacer éste o aquel plato, pero no me quedo corta si os digo que la melosa caponata es uno de los que más me ha gustado en lo últimos tiempos, como ejemplo de la cocina verdaderamente pegada a la tierra.

Ingredientes (para 6 personas)

3 berenjenas.

½ kilo de tomates maduros pelados.

2 dientes de ajo.

1 zanahoria.

1 cebolla grande o dos pequeñas

1 rama de apio.

Un puñado de alcaparras.

Un puñado de pasas sin semillas.

1 chorro de vinagre balsámico.

Aceitunas negras y verdes.

Aceite de oliva.

Sal y pimienta negra.

 

  1. Una hora antes de confeccionar el plato, cortamos las berenjenas en rodajas a lo largo más bien gruesas para que no deshagan al cocer, y las dejamos escurriendo en un colador con sal, para que suelten el amargor.
  2. Tras este reposo, lavamos las berenjenas, las secamos y las freímos en abundante aceite. Es importante que el aceite esté bastante caliente para que las berenjenas absorban menos grasa. Debemos freírlas vuelta y vuelta sin que se tuesten, es sólo para ablandarlas. Después escurrimos bien el aceite de las berenjenas para que el plato no quede muy pesado. Este paso es imprescindible, aunque lleve algo de tiempo.
  3. Mientras, ponemos un chorrito de aceite en otra sartén, rehogamos los ajos fileteados y cuando estén dorados añadimos la cebolla, la zanahoria y el apio, todo picado, y dejamos a fuego  muy lento para que se poche bien.
  4. Una vez pochado, añadimos los tomates pelados y troceados y dejamos de nuevo a fuego lento.
  5. A mitad de cocción del tomate, vamos incorporando las berenjenas, las pasas y las alcaparras. Tapamos el guiso y dejamos que se haga a fuego muy lento. Tardará aproximadamente una hora, pero debemos vigilar que toda el agua se haya evaporado y la verdura tenga el punto deseado. En este momento corregimos de sal y sin retirarlo de la placa, pero con el fuego apagado, ponemos las aceitunas y un chorro del vinagre balsámico. Removemos todo el conjunto y dejamos 10 minutos al calor residual.
  6. Después, retiramos y dejamos enfriar. La caponata está mejor de un día para otro y fría.

Seguro que el aplauso de los comensales será unánime. Ya me diréis…

Cocina Pasión

Empanada de bacalao con pasas II

Aquí llego con la segunda parte de la receta de empanada de bacalao con pasas. Esta última entrega se centra en la elaboración de la masa y nos vale para hacer cualquier empanada que lleve masa de trigo, porque también hay recetas con harina de maíz. Esta variación tengo previsto experimentarla próximamente y, si sale bien, os la cuento.

La masa la vamos a hacer con la thermomix, adaptando la receta de la masa de empanada gallega. Una vez que tenemos esta masa, podemos optar por cualquier relleno que nos guste simplemente haciendo el refrito, que ya elaboramos en la entrega anterior, y terminando con la incorporación de atún, boquerones, carne, berberechos…, o cualquier cosa que se nos ocurra.

Empanada de bacalao. CP

Empanada de bacalao. CP

empanada preparada para comer. CP

empanada de bacalao con pasas. CP

             Ingredientes (para la masa):

                ½ kilo de harina de fuerza.

                80 grs. de aceite de oliva (del refrito  si os ha sobrado).

                180 grs de agua.

                1cc. de sal.

                1cc. pimentón dulce de la Vera.

                10 grs. de levadura de panadería.

–          Para la masa, lo primero es tener pesados todos los ingredientes.

–          Añadimos a la thermomix, el aceite, el agua y la levadura y lo calentamos 5 minutos a 37º,  velocidad 2. Debemos comprobar que la levadura ha quedado bien disuelta.

–          Ponemos 450 grs. de harina, la sal y el pimentón y lo mezclamos todo durante 1 minuto, velocidad 6, sin temperatura. No ponemos toda con el fin de ir dándole el punto a la masa, es decir, si se pega a las manos ponemos más harina, si vemos que está muy seca añadimos algo más de agua.

–          Seguidamente lo amasamos en velocidad espiga,  primero durante 4 minutos, entonces comprobamos cómo está a la masa, y añadimos agua o harina si procede. Amasamos entre 2 y 3 minutos más y comprobamos que quede elástica y manejable. Dejamos reposar en un bol cubierto con un paño húmedo en un lugar cálido durante media hora.

–          Cuando haya pasado el tiempo, ponemos la masa en una superficie lisa y la dividimos en dos partes. Estiramos la primera hasta que tenga un grosor de 2 mm. Es conveniente dejarla bien fina porque luego crece algo al hornearla. Cubrimos con ella la bandeja donde vayamos a hacer la empanada.

–          Ponemos el sofrito frío y seguidamente la segunda parte de la masa bien estirada. Es conveniente sellar los bordes con agua templada e ir doblando las dos partes de la masa. Debe quedar bien cerrada para que no se abra durante el horneado.

–          Hacemos un agujero en el centro de la empanada para que salga el vapor y pinchamos toda la superficie de la masa.

–          Pintamos con huevo batido y ponemos en horno fuerte, 200ºC, durante 45 minutos o hasta que esté bien dorada. Momentos antes de sacar la empanada de horno debemos apretar ligeramente la masa con una espátula con el fin de que se empape del relleno.

–          Una vez terminada, se saca y se deja enfriar.

–          Es importante saber que la empanada se puede dejar ya hecha en el frigorífico y meterla al horno horas después o al día siguiente.

Cocina Pasión

Empanada de bacalao y pasas.

Empanada de bacalao con pasas I

Este verano, como casi todos y sin querer, se ha llenado de celebraciones múltiples, encuentros de primos, encuentros de amigos, casi todos ellos en torno a un jardín, una piscina y a las aportaciones culinarias de los asistentes.

Estos reencuentros veraniegos se convierten en verdaderas verbenas de esos platos que tienen la virtud de gustar a todos, pueden servirse fríos e incluso hacerse con bastante antelación: tortillas para todos los gustos, ensaladillas, ensaladas, pasteles salados o dulces, empanadas, gazpachos y sopas frías pueblan mis mesas veraniegas igual para dar de comer a dos que a veinte, según la ocasión.

Varias de las citas de los meses de julio y agosto las he celebrado con empanadas, una preparación tradicional que puede convertirse en una novedad dependiendo del relleno. La que he elegido para la receta de hoy es la que preparé para uno de estos encuentros celebrado en Valladolid y en el que nos reunimos más 30 comensales de distintas generaciones. El relleno: bacalao y pasas, suficientemente contundente para dar de comer a tantas bocas, y a la vez original para muchos de los asistentes más acostumbrados a las empanadas de carne o atún.

Esta empanada es de mis favoritas porque, como ya os he dicho en otras ocasiones, en casa nos encanta el bacalao y las pasas introducen una combinación agridulce que la hace diferente.

Yo suelo hacer la masa en la thermomix y el relleno en la sartén. Sé que incluso este último puede hacerse también en la máquina pero creo que el pochado de la cebolla y el pimiento no queda igual que en un fuego tradicional.

Os dejo la receta tal y como yo la hago, aunque como es tan larga la dividiré en dos post. Hoy os dejo el del sofrito, que es lo primero que debemos hacer. Si la elaboráis para una reunión, ya sea de verano o invierno, os aseguro que cundirá y gustará a todos. Es algo laboriosa pero el resultado final lo merece.

¡Apuntadla para la próxima celebración!

Ingredientes (para una empanada grande)

Para el relleno:

2 cebollas grandes

1 pimiento verde

2 tomates pelados

Un diente de ajo

Pimentón dulce

Aceite

Sal y pimienta blanca

Perejil

400 grs. de bacalao        

150 grs. de pasas sin pepitas

–          Lo primero que tenemos que hacer es calcular los tiempos ya que es conveniente que hagamos el sofrito el día antes de confeccionar la empanada ya que queda más sabroso. Para ello tenemos que poner el bacalao a desalar uno o dos días antes dependiendo de si utilizamos migas o lomos.

–          Troceamos bien la cebolla, el ajo y el pimiento para el sofrito. Ponemos bastante aceite de oliva en una sartén grande y, sin que esté muy caliente, añadimos la cebolla, el ajo y el pimiento y lo dejamos a fuego lento para que vaya pochándose bien pero sin quemarse.  El secreto de este sofrito es hacerlo a fuego muy lento para que sude y quede muy jugoso.

–          Mientras se hace esto, escurrimos bien el bacalao y desmigamos.

–          Cuando el sofrito esté a medio hacer, añadimos los tomates cortados, salpimentamos (con cuidado porque el bacalao puede estar algo salado) y dejamos que siga haciéndose.

–          Sabremos que está terminado cuando se evapore toda el agua y el aceite comience a subir a la superficie. Entonces ponemos el bacalao desalado, lo rehogamos durante 5 minutos para que pierda toda la humedad y seguidamente añadimos las pasas, una vuelta y retiramos del fuego.

–          Es conveniente que lo probemos para rectificar de sal si fuera necesario. Dejamos enfriar bien antes de confeccionar la empanada.

Mañana haremos la masa.

Cocina Pasión

penne-a-lo-Salvo

Penne o macarrones a la «Salvo»

Siguiendo con mi viaje gastronómico tras las vacaciones, nos vamos a  Catania, en Sicilia, para preparar una receta de pasta. Y no es que haya estado allí el pasado mes de agosto, ¡ya me hubiera gustado!, yo no, pero un buen amigo mío sí y de allí me ha traído una receta que le sorprendido por su sencillez y por las conexiones con otra receta española.

Los “penne (también puedes ser macarrones) a la Salvo” son, algo así, como pasta con gazpacho, de hecho los ingredientes son casi los mismos que los del gazpacho andaluz. Es a la vez una receta de ésas que puedes improvisar cuando no sabes qué hacer o no tienes ganas de cocinar. Tanto es así, que cuando me dijo el nombre del plato, creí que lo de “Salvo” era porque te “salvaban” cualquier comida; pero no, se atribuye a que su creador se llamaba Salvatore.

En realidad es casi un auténtico gazpacho: tomates, pimientos, cebollas, ajos, aceite de oliva. Cuando lo hizo en casa, en un momento, uno de esos días calurosos de agosto, me gustó la rapidez de la preparación y el sabroso resultado final. Cuando ya me dijo que era de Sicilia aún me supo mejor porque trajo a mi memoria los escenarios de “El Gatopardo”, que leí hace muy poco.

Probad la receta, os “salvará”, sin duda y, si podéis, leed “El Gatopardo”, puede ser también una “salvación” en muchos momentos.

Ingredientes (para 6 personas)

600 grs. de penne o macarrones

4 tomates maduros pelados

½ pimiento rojo

½ cebolla

2 dientes de ajo

1 guindilla

Sal

Aceite de Oliva

150 grs. de ricotta salada (si no tenemos se puede sustituir por queso de oveja mantecoso) rallada

La elaboración es muy sencilla:

  1. Trituramos los tomates pelados (si se hace en thermomix pueden ser sin pelar), la cebolla, el pimiento rojo, los dientes de ajo y la guindilla, hasta que estén completamente líquidos, como si fuera un gazpacho.
  2. Ponemos al punto de sal y añadimos en torno a 100 grs. de aceite de oliva o más según el gusto de cada uno.
  3. Cocemos la pasta al dente. Nada más escurrirla, la mezclamos con el queso rallado para que al contacto con el calor se ponga meloso.
  4. Vamos añadiendo la salsa a la pasta hasta que veamos que está a nuestro gusto. No debemos poner demasiada salsa para que no quede muy pesado.

La salsa “a la salvo” se puede hacer con antelación y tener en la nevera para imprevistos.

Cocina Pasión

Yellow-Oasis. Carl Warner

Paisajes comestibles para curar

Acabo de leer en El Confidencial.com una noticia que no puedo dejar de comentar, por eso reservaré la receta que tenía prevista para hoy para otra ocasión. La noticia habla de las famosas imágenes que el fotógrafo Carl Warner realiza con alimentos y que en los últimos años han ido apareciendo en la prensa. Lo realmente importante  es que se están utilizado por hospitales y organizaciones para motivar e intentar curar a aquellas personas que sufren trastornos de alimentación.

Cabbage-Sea. Carl Warner

Mar de Lombardas. Carl Warner

Me ha parecido un destino inmejorable para unas fotografías que, por sí mismas, ya son una verdadera obra de arte “comestible”: miradlas, a veces, encantadoras; a veces, oníricas; otras veces, mágicas. El propio Carl Warner ya dijo en su momento que quería que este trabajo pudiera ser utilizado  para animar a los niños a desarrollar un mayor conocimiento sobre la alimentación saludable y la educación nutricional.

Salmon-Sea. Carl Warner

Mar de Salmón. Carl Warner

Yo, desde mi blog, quiero también poner mi humilde granito de arena (o trigo, ya que de alimentos hablamos) para que los más jóvenes aprendan lo que es una alimentación sana y no vean en esos árboles de brócoli, esos ríos de queso, o esas montañas de pan unos enemigos.

Autumn-Flakes. Carl Warner

Otoño de Cereales. Carl Warner

Para qué decir más, si el refrán tiene razón: una imagen vale más que mil palabras. Mejor os dejo el enlace a la galería de fotos de la página web de Carl Warner y espero que estas imágenes, de verdad, curen.

¡Que comáis bien!

Cocina Pasión