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Brownie de frambuesas y tarta de queso. CP

Brownie de frambuesas y pastel de queso

La repostería de altura la practico poco. Esto no es un secreto. Cualquiera que siga el blog se da cuenta, pero os aseguro que no es culpa mía. A mí también me gusta  hacer una buena tarta, pero en mi entorno se afanan en preferir una tortilla de patata a un pastel de lo que sea, aunque sea de chocolate negro.

No obstante, cuando me propongo hacer algo para qué quedarse en lo fácil, ¡a por lo difícil! Era la celebración del cumpleaños de mi hermana y decidí que la tarta la hacía yo. Y escogí una de las especialidades de la pastelería Hummingbird, el “brownie de frambuesas  y pastel de queso”.

La preparación es suculenta: tres capas, una de brownie, otra de tarta de queso y la tercera de crema de frambuesas, todo ello coronado de unas frambuesas frescas. ¡Ahí es nada! Bueno, pues al final salió, la tarta estuvo en la mesa coronando un cumpleaños especial del que todos disfrutamos como lo hacemos siempre que nos juntamos. Todos dijeron que estaba buenísima, así que ahora me he venido arriba y estoy pensando en abordar la tarta Sacher que  algunos hicieron y otros “perpetraron”  en “Master Chef”

Estoy satisfecha porque el reto era complicado y logré salir airosa, y lanzada a probar nuevos desafíos como éste.

No obstante tengo un nuevo problema: me han sobrado dos porciones de tarta y, pasado el cumpleaños, ya han acabado con las sobras de croquetas de boletus (eso sí cayó inmediatamente) y ahí sigue el brownie, mirándome desde la nevera.

 Ingredientes

Para el brownie:

200 gr de chocolate para postres

200 gr de mantequilla a temperatura ambiente

250 gr de azúcar glas

3 huevos

110 gr de harina

Para el pastel de queso:

400 gr de queso crema

150 gr de azúcar glas

½ cucharadita de vainilla

2 huevos

Para la cobertura:

250 gr de frambuesas
(yo utilice 200 gramos de frambuesas congeladas y los 50 gramos restantes, frescas para adornar)

300 ml de nata para montar

100 gr de azúcar glas

  1. Precalentar el horno a 170ºC calor arriba y abajo. Forrar con papel de horno un molde rectangular de 33 x 23 cm.
  2. Nos ponemos a hacer el brownie. Para ello derretimos el chocolate en un cuenco sobre una cacerola con agua hirviendo, procurando que el cuenco no toque el agua. Lo dejamos con fuego bajo mientras se derrite removiendo de vez en cuando.
  3. Entretanto, ponemos en una amasadora o en la thermomix con la mariposa puesta la mantequilla con el azúcar y batimos a velocidad lenta. Cuando veamos que se ha hecho una mezcla homogénea vamos añadiendo los huevos uno a uno y sin dejar de batir. Subimos algo la velocidad para que esponje y ponemos el chocolate que hemos derretido. Cuando se haya incorporado del todo, incorporamos la harina y seguimos batiendo unos segundos hasta que todo quede bien mezclado.
  4. Echamos la mezcla en el molde y lo alisamos bien con una espátula.
  5. Ahora vamos con la tarta de queso: Incorporamos en la amasadora o thermomix el queso crema, el azúcar, la vainilla y batimos lentamente hasta que esté bien ligado y espeso. Añadimos los huevos uno a uno mientras seguimos removiendo. Subimos un poco la velocidad y seguimos batiendo hasta que esté muy cremosa y algo esponjosa. Hay que vigilarlo no sea que nos pasemos batiendo y se  nos corte la mezcla.
  6. Una vez terminado, lo ponemos en el molde junto encima de la mezcla anterior. Alisamos también y metemos al horno unos 35 minutos. A partir de los 30 minutos hay que vigilarlo y retirarlo en cuanto este firme al tacto y ligeramente dorado ya que si se pasa de cocción la tarta de queso quedará seca y se abrirá. La dejamos enfriar del todo y preferiblemente toda la noche antes de terminar el pastel.
  7. Por último preparamos la crema de frambuesa. Ponemos la nata, el azúcar y los 200 gr de frambuesas en la amasadora o en la thermomix con la mariposa y batimos a velocidad media-baja hasta que esté firme y cremosa. No os desesperéis porque tarda un rato. Montará mejor si tanto el recipiente como la nata están bien fríos.
  8. Entonces desmoldamos la tarta y la ponemos sobre una bandeja. Cubrimos con la crema de frambuesa, alisamos bien y adornamos con unas frambuesas frescas.

Sé que es una tarta laboriosa, pero la cara de todos los comensales cuando llega a la mesa compensa el esfuerzo. ¡Ojalá la disfrutéis en un cumpleaños especial!

Cocina Pasión

Bollos de mantequilla, leche y chocolate. CP

Bollos de mantequilla, leche y chocolate

Como estos días he estado un poco mustia, nada mejor para reincorporarme a la cocina y al blog que unos bollitos dulces con chocolate negro. El dulce y el chocolate siempre parece que te reconfortan y te hacen sentir mejor. Uno de estos bollitos de mantequilla y chocolate negro con un buen vaso de leche anima a cualquiera y apetece aun en estos días de tormenta primaveral.

Para hacerlos tuve que amasar, ¡mi gran caballo de batalla! Pero no me desanimo, insisto, insisto e insistiré hasta que me salgan bien. Aquí me empleé a fondo y estoy bastante satisfecha con el resultado. Me leí las explicaciones detalladas (por enésima vez) del libro de Anna Bellsolà  “Pan en casa, del horno al corazón” y me puse manos a la obra. Quedaron esponjosos, subieron bien, aunque todavía necesito bastante práctica pero lo lograré porque se me ha metido entre ceja y ceja.

La receta es del libro que os he mencionado de Anna Bellsolà y es una delicia para merendar o desayunar un domingo.

Si estáis peleados con las masas como yo, practicad con esta receta, y si lo que os gusta es el dulce, también.

Bollos de mantequilla, leche y chocolate. CP

Bollos de mantequilla, leche y chocolate. CP

1/2 kilo de harina de fuerza

325 ml de agua

80 gr de mantequilla

35 gr de azúcar

25 gr de leche en polvo

10 gr de levadura fresca

10 gr de sal

200 gr de pepitas de chocolate

Un huevo batido

  1. Preparamos todos los ingredientes que deben estar a temperatura ambiente.
  2. Ponemos casi toda la harina (dejamos un poco a parte para ir añadiendo si hiciera falta) en un recipiente grande, hacemos un volcán en el centro y ponemos el agua templada y la levadura. Vamos mezclando bien.
  3. Añadimos la leche, el azúcar y la sal y seguimos mezclando. Por últimos incorporamos la mantequilla cortada en cubitos y seguimos mezclando. En este momento es mejor incorporar las manos para poder mezclar con más intensidad.
  4. Ponemos la masa ligada en la superficie de trabajo y la vamos amasando poco a poco, doblando la masa hacia nosotros, presionando y volviendo a doblar, durante unos diez minutos. Hay que tener en cuenta que esta masa es un poco pegajosa, pero si queda demasiado habrá que añadir algo de harina y si está demasiado seca, poner un poco más de agua.  Cuando veamos que la masa está lisa y elástica ponemos las pepitas y las mezclamos mientras amasamos.
  5. Dejamos entonces la masa reposar en un recipiente tapada con un paño húmedo durante una hora.
  6. Cuando veamos que ya ha subido, dividimos la masa en partes iguales. Podemos hacer porciones de 200 gr o algo más pequeñas, de 100 gr. Yo las hice de 200 pero creo que es mejor hacerlas más pequeñas. Las dejamos reposar separadas en la mesa de trabajo tapadas con un paño húmedo, media hora.
  7. Pasado este tiempo, cogemos cada porción y la damos forma de bola con cierta delicadeza. Vamos poniendo las piezas en la bandeja de horno. Cuando tengamos todas, las tapamos con un paño para que suban. Dejamos la bandeja en un lugar cálido unas dos horas.
  8. Pasado este tiempo precalentamos el horno a 180º,  pintamos los bollos con huevo batido y los metemos al horno durante una media hora. Cuando estén tostaditos, los sacamos y lo dejamos enfriar en una rejilla.

¡Prepara la leche que vamos a merendar!

Cocina Pasión

Pan de chocolate negro y pistachos. CP

Pan de chocolate negro y pistachos

¡Por fin! Por fin creo que voy cogiendo el pulso a las recetas de pan. Este pan de chocolate negro y pistachos ha quedado bastante bien de textura y humedad, me gustaría que hubiera subido más, pero las grandes guerras se ganan batalla a batalla y la verdad os digo, llegar a hacer un pan perfecto me parece una batalla complicada.

Lo peor es que creo que nunca llegaré a amasar bien el pan a mano. Me siento infradotada para estas lides. No logro dominar bien la masa (ella me domina a mí) porque mis brazos no tienen la fuerza suficiente. Voy a tener que hacer pesas en el gimnasio para desarrollar mis bíceps si quiero llegar a amasar como es debido o comprarme una buena amasadora que lo haga por mí. Eso de amasar a mano mi propio pan me parece de lo más romántico pero de verdad que no me veo capaz.

Volviendo a la receta, que esperaba su turno en el libro de Xavier Barriga “Pan hecho en casa y con el sabor de siempre”,  es una mezcla de pan tradicional (harina, agua, levadura y sal)  a la que hemos  incorporado pistachos crudos enteros y pepitas de chocolate negro. En principio pensé que la masa necesitaría algo de azúcar pero no, ya que el chocolate negro presta a la mezcla humedad y  un ligero dulzor, justo para que el pan constituya una estupenda merienda. Probadlo con un ligero toque de calor y algo de mantequilla por encima, ¡está buenísimo!

Creo que esta combinación de chocolate y pistachos tiene múltiples posibilidades para nuevas recetas. Tarea para pensar…

Ingredientes (para un pan de molde)

300 grs de harina panificable

5 grs de sal

180 cl de agua

10 grs de levadura fresca

75 grs de pistachos verdes pelados

75 grs de gotas de chocolate negro

Canela en polvo

  1. Lo primero es tener todos los ingredientes pesados y preparados.
  2. Amasado a mano: Ponemos en un cuenco la harina y la sal. Vamos removiendo mientras añadimos poco a poco el agua y mezclándola con las manos. Cuando la masa haya absorbido toda el agua,  ponemos la masa en  una mesa y la vamos amasando. En ese momento ponemos en el centro de la masa un poco de agua con la levadura y seguimos amasando hasta que la levadura esté completamente disuelta. Cuando la mezcla sea homogénea y se despegue de la mesa (si se sigue pegando a las manos necesita un poco más de harina),  añadimos los pistachos, el chocolate y una cucharadita de canela. Seguimos amasando para mezclarlo bien.
  3. Amasado con Thermomix: Ponemos en el vaso la harina y la sal. Vamos mezclando a Velocidad 2 sin tiempo y añadimos la levadura y el agua poco a poco. Una vez bien mezclado, programamos 4 minutos, velocidad espiga. Cuando haya terminado, comprobamos que esté al punto, elástica pero sin pegarse a las manos (si se pega rectificamos de harina y si ha quedado demasiado seca añadimos un poco más de agua). Abrimos el vaso y con la espátula mezclamos los pistachos, el chocolate y la canela.
  4. Ponemos la masa en un recipiente, lo cubrimos con un plástico y la dejamos dentro de la nevera hasta el día siguiente.
  5. Pasado el tiempo, sacamos de la nevera y dejamos atemperar una media hora. Entonces, untamos un molde de pan o de bizcocho alargado con un poco de aceite, y dejamos la masa, tapada con un paño húmedo alrededor de 2 horas o hasta que doble el volumen.
  6. Vamos calentando el horno: precalentamos a 250 ºC y metemos un recipiente metálico lleno de trapos muy mojados para crear vapor o vamos pulverizando con agua. Cuando la masa haya subido, bajamos la temperatura a 210ºC, pulverizamos dos o tres veces seguidas y metemos el pan. Tardará entre 25 y 30 minutos.
  7. Cuando esté hecho, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Este pan dura tres o cuatro días, de hecho, creo que está mejor al día siguiente. Podemos incluso calentarlo levemente si han pasado un par de días.

Sin duda os gustará como nos ha gustado en casa.

Galletas de dos chocolates. CP

Galletas de dos chocolates

“Pasión por el chocolate” es el nombre de un libro con recetas que tenían como ingrediente principal este tótem de la alimentación o del placer o del deleite. Este libro ya tiene algunos añitos pero recuerdo que cuando cayó en mis manos la primera vez, sus deliciosas fotografías, la lujuriosa composición  del chocolate en todas sus versiones me hizo casi oler los dulces que se presentaban en sus páginas. Confieso que nunca hice una de estas recetas, lo que quería era hojear el libro, para deleitarme con sus dulces y sus recetas. Esto me ratifica en el hecho de que soy una verdadera fan del chocolate, por supuesto, y, sobre todo, de los libros de cocina. A veces incluso me gusta más ver un libro que cocinar una de sus recetas. Cuando cae en  mis manos alguna publicación culinaria ya sea antigua o recién salida de la imprenta, la veo, la manoseo, la releo y durante días la llevo a todos los sitios. En ocasiones, no hago ninguna receta pero, es igual, lo importante para mí es el libro.

Algo parecido he sentido recientemente con “Las recetas de la pastelería Hummingbird. Había oído hablar de él en algún blog y me propuse conseguirlo. Para mi sorpresa fue fácil, y un par de días después lo encontré en una librería cercana a mi casa.  Las fotos que muestra de los dulces que cada día vende en sus escaparates son tan espectaculares que he pasado varios meses deleitándome, pensado: “voy a hacer esto o aquello”, sin tan siquiera intentarlo porque a veces es más placentero imaginarlo que llevarlo a cabo. Es como asomarme al escaparate de una pastelería cuando era niña. Me lo comería todo, pero lo verdaderamente valioso era deleitarme a la salida del colegio con cada uno de esos pasteles deliciosos sólo con la vista.

Finalmente hoy ya me he rendido y he decidido preparar alguna de sus deliciosas tentaciones: “galletas de dos chocolates”. Por qué éstas. Porque son de chocolate, porque a mis hijas les encantan las galletas de chocolate, porque me gusta el olor que dejan en la casa mientras se cuecen en el horno, porque siempre apetece una pequeña golosina con el café de media tarde. En fin, porque yo también tengo pasión por el chocolate (y por los libros que hablan de él) y porque también sigo siendo una niña.

Espero…, no, sé que os gustarán.

Ingredientes (para 16 galletas)

50 grs de mantequilla

350 grs de chocolate negro

2 huevos

150 grs. de azúcar moreno

¼ de cc de extracto de vainilla

85 grs de harina

½ cc de sal

½ cc de levadura en polvo

He adaptado la receta a la thermomix porque así es mucho más fácil.

  1. Tamizamos la harina con la sal y la levadura en la thermomix 10 segundos, velocidad 7.  La retiramos del vaso a un cuenco.
  2. Picamos el chocolate durante 3 segundos velocidad 8. Lo retiramos del vaso.
  3. Precalentamos el horno a 170 ºC.
  4. Tomamos 250 grs de chocolate y lo ponemos junto con la mantequilla al baño maría para que se vaya fundiendo. Debemos ir dando vueltas para que quede bien ligada la mezcla.
  5. Mientras se derrite el chocolate, ponemos en la thermomix junto con la mariposa los huevos, el azúcar y la vainilla y batimos 4 minutos, velocidad 3.
  6. Bajamos la velocidad a 2 y seguimos batiendo mientras vamos incorporando la mezcla del chocolate.
  7. Una vez hecho esto y sin dejar de batir añadimos  harina y levadura que teníamos aparte, no de golpe sino en tres tandas. Batimos sólo hasta que quede bien mezclado.
  8. Retiramos la mariposa y añadimos el resto del chocolate picado mezclándolo con la espátula a mano.
  9. Para forma las galletas, preparamos dos fuentes de horno forradas por papel de horno y añadimos una cucharada grande para cada galleta. Dejamos una separación de 6 centímetros entre cada porción con el fin de que puedan crecer sin estorbarse.
  10. Las metemos al horno unos 12 minutos. Sabremos que están porque se cuartean. Tienen que quedar blanditas al tacto, para que una vez frías estén en su punto.
  11. Las dejamos enfriar en una rejilla.

Las galletas resultaron realmente deliciosas, con una textura tierna, como la de un brownie.

Quizá debería aventurarme con otra de estas recetas…

Cocina Pasión