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Chutney de tomate cherry verde. CP

Chutney de tomate verde

En los últimos días he estado muy ocupada quitando mi huerto urbano de verano y plantando el de otoño-invierno. Lo más doloroso es que he tenido que arrancar las tomateras, que aún estaban llenas de tomates todavía verdes que ya, con la bajada de temperaturas, no van a madurar.

Algunos, los menos, están enrojeciendo en el interior de mi cocina pero con el resto tengo que hacer algo porque, si en mi casa hay una máxima es: “Aquí no se tira nada” (JP dixit). Es el momento de improvisar: tomates verdes fritos (los hice y fueron un éxito), chutney de tomates verdes e incluso una mermelada con algún toque distinto.

De momento he preparado el chutney de tomate verde que me pareció una alternativa original y que puedo conservar para más adelante, pero como aún me quedan tomates creo que me decidiré también por la mermelada.

El chutney es otra forma de conservar las frutas y las verduras en un jarabe fuerte de especias, vinagre y azúcar. Muchos creemos que es un plato indio, sin embargo, es una especialidad británica que se remonta a la época colonial.

Este chutney de tomates verdes no es muy picante, aunque podéis añadir algo más de guindilla si os gusta, pero su sabor es fuerte y combinará bien con pollo, pavo o con el lomo de cerdo a la sal que os dejé hace meses e incluso con algún queso suave o un fiambre.

Atreveos con él, es un acompañamiento que siempre sorprende a los comensales y ofrece un toque aromático, además es una forma estupenda de aprovechar mis tomatitos verdes.

Chutney de tomate verde. CP.

Chutney de tomate verde. CP.

Ingredientes (para 800 grs. de chutney)

650 gramos de tomates cherry verdes (sirve también otro tomate verde)

150 grs. de cebolla

2 dientes de ajo machacados

90 grs. de ciruelas pasas o uvas pasas

1 guindilla fresca (o 1 cayena)

175 grs. de azúcar moreno

15 grs de jengibre en un trozo

1 cc de sal

200 ml de vinagre de manzana

1 cc de pimienta de Jamaica

Este chutney lo he hecho en la thermomix porque es mucho más fácil, ya que no tienes que ir removiendo, pero también lo podéis hacer a mano. Para ello tenéis que picar bien todos los ingredientes antes de cocer.

  1. Lavamos bien los cherries y retiramos el rabito. Ponemos en la thermomix
  2. Pelamos y cortamos las cebollas y las  añadimos a la thermomix.
  3. Incluimos además los dientes de ajo machacados y la guindilla.
  4. Trituramos todo el conjunto 2 segundos, velocidad 6 y ½, para que quede cortado en pequeños trozos.
  5. Añadimos el jengibre en rodajitas y el resto de los ingredientes.
  6. Cocinamos 100ºC, velocidad cucharada, 60 minutos.
  7. Nos debe quedar como una mermelada. Una vez terminado podemos envasarlo al vacío ya que está mejor si esperamos un mes para comerlo.

Bien y, ahora, ¿qué hago con la otra mitad de mis cherries? Admito sugerencias.

Cocina Pasión

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Merluza a la plancha con pisto

Merluza con pisto de coliflor

En mi casa somos más de pescado que de carne. Por eso, siempre intento encontrar y probar nuevas recetas con distintos productos del mar. Por regla general me gusta el pescado con muy pocos adornos: un buen producto y una cocción corta creo que son las claves para presentar un buen plato.

También reconozco que los platos de pescado son los que más satisfacciones me suelen dar. Creo que se debe a que hay más comensales carnívoros, por eso cuando presento una receta de pescado a un “no convertido” (al pescado, me refiero) y luego éste se relame y rebaña el plato, me siento especialmente satisfecha.

La merluza que vamos a preparar lleva como acompañamiento un pisto, ahondando en los post anteriores en los que hemos hablado de preparaciones parecidas de otros países mediterráneos, como la caponata siciliana y el ratatouille. He preferido hacer un pisto distinto, acompañado de coliflor, y tengo que deciros que a mis hijas, que no son muy amigas de esta col, les encantó y dejaron el plato  limpio.

Probad la receta, incluso para niños, a lo mejor os sorprenden y se comen el pescado y la coliflor. ¡Suerte!

 Ingredientes (4 personas)

4 lomos de merluza limpios

1 cebolla

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

2 tomates

Dos dientes de ajo

Pimentón dulce

Media coliflor

Vinagre de Jerez

Aceite de oliva

Sal

  1. Cocer la coliflor en agua salada durante 15 minutos, debe quedar al dente para que no se deshaga al hacer el pisto. Cuando esté la sacamos y la dejamos escurrir.
  2. Mientras, picamos menuda la cebolla, los pimientos y los dos tomates. Ponemos aceite en la sartén y elaboramos un  pisto friendo primero la cebolla, cuando está tierna, los dos pimientos y por último, los tomates.
  3. Cuando el pisto de verduras está casi hecho, añadimos la coliflor cortada en ramilletes y dejamos que se haga unos 10 minutos, para que se mezcle con los sabores de las verduras. Salamos el conjunto y lo dejamos al fuego lento.
  4. Cuando lo tenemos todo, preparamos la merluza. La salamos y la ponemos sobre la plancha.
  5. Al  mismo tiempo, en otra sartén, freímos los dientes de ajo cortados en láminas. Cuando están tostados, retiramos la sartén del fuego, añadimos una cucharadita de pimentón, removemos y añadimos unas gotas de vinagre.
  6. Servimos la merluza acompañada del pisto, y salseamos el pescado con la fritada de ajos y pimentón.

Cocina Pasión

Caponata siciliana con pasas. CP

Caponata siciliana con pasas

Como recordaréis, en una entrada de hace algunas semanas estuvimos hablando de la cantidad de recetas que están inspiradas  en los típicos productos de huerta veraniega a lo largo de los países cuyas costas están bañadas por el Mediterráneo. Iniciamos esta serie con un ratatouille de la Provenza francesa y pretendo seguir con la caponata siciliana.

Tengo que confesaros que la última vez que la probé decidí que de estos muchos platos realizados con tomates, pimientos, cebollas, berenjenas o calabacín, es mi favorito. No sé por qué, pero las alcaparras (uno de mis sagrados productos de fondo de armario de cocina), el sabor del apio, y el toque del vinagre balsámico hacen de este sofrito una exquisitez, tanto sólo como acompañando carnes o huevos.

Esta “caponata siciliana con pasas” es otro de mis “regalos” veraniegos. La receta me la trajo mi buen amigo Leopoldo en una reciente visita, después de degustarla en la propia Sicilia, imagino que tras ofrecer alguno de sus conciertos. Me conoce tan bien que sabía que una receta anotada en la propia tierra de procedencia era lo mejor que podía regalarme.

Muchas veces os he animado a hacer éste o aquel plato, pero no me quedo corta si os digo que la melosa caponata es uno de los que más me ha gustado en lo últimos tiempos, como ejemplo de la cocina verdaderamente pegada a la tierra.

Ingredientes (para 6 personas)

3 berenjenas.

½ kilo de tomates maduros pelados.

2 dientes de ajo.

1 zanahoria.

1 cebolla grande o dos pequeñas

1 rama de apio.

Un puñado de alcaparras.

Un puñado de pasas sin semillas.

1 chorro de vinagre balsámico.

Aceitunas negras y verdes.

Aceite de oliva.

Sal y pimienta negra.

 

  1. Una hora antes de confeccionar el plato, cortamos las berenjenas en rodajas a lo largo más bien gruesas para que no deshagan al cocer, y las dejamos escurriendo en un colador con sal, para que suelten el amargor.
  2. Tras este reposo, lavamos las berenjenas, las secamos y las freímos en abundante aceite. Es importante que el aceite esté bastante caliente para que las berenjenas absorban menos grasa. Debemos freírlas vuelta y vuelta sin que se tuesten, es sólo para ablandarlas. Después escurrimos bien el aceite de las berenjenas para que el plato no quede muy pesado. Este paso es imprescindible, aunque lleve algo de tiempo.
  3. Mientras, ponemos un chorrito de aceite en otra sartén, rehogamos los ajos fileteados y cuando estén dorados añadimos la cebolla, la zanahoria y el apio, todo picado, y dejamos a fuego  muy lento para que se poche bien.
  4. Una vez pochado, añadimos los tomates pelados y troceados y dejamos de nuevo a fuego lento.
  5. A mitad de cocción del tomate, vamos incorporando las berenjenas, las pasas y las alcaparras. Tapamos el guiso y dejamos que se haga a fuego muy lento. Tardará aproximadamente una hora, pero debemos vigilar que toda el agua se haya evaporado y la verdura tenga el punto deseado. En este momento corregimos de sal y sin retirarlo de la placa, pero con el fuego apagado, ponemos las aceitunas y un chorro del vinagre balsámico. Removemos todo el conjunto y dejamos 10 minutos al calor residual.
  6. Después, retiramos y dejamos enfriar. La caponata está mejor de un día para otro y fría.

Seguro que el aplauso de los comensales será unánime. Ya me diréis…

Cocina Pasión

Ratatouille

Cocina de temporada: Ratatouille

Si hay algo que me gusta hacer es comparar lo que se cocina en distintas partes de la costa del Mediterráneo con los mismos ingredientes. Es sorprendente ver y, sobretodo, probar, los distintos platos que se pueden elaborar con verduras de la huerta mediterránea de verano: el pimiento, la berenjena, el calabacín, la cebolla y el tomate han dado lugar a un sinfín de platos que reflejan los aromas y la forma de hacer de cada país, cada región o cultura.

No sabría decir cuál me gusta más, si el pisto extremeño, la ratatouille de la Provenza francesa, la caponata siciliana, la sanfaina catalana, el briani griego… Todos ellos son muy sabrosos pero quizá mis favoritos sean los más aromáticos por las hierbas de Provenza o por el apio  y las alcaparras de la italiana.

En próximos días iremos elaborando estas recetas ya que son una opción ideal para el verano cuando las verduras de la huerta están en su mejor momento.

Hoy empezaré por un plato que ha alcanzado fama gracias a una película: Ratatouille. Os invito a que elaboréis este sencillo pero sabroso plato, con los mismos ingredientes que el pisto, pero que, a diferencia de éste, incorpora menos aceite de oliva y una aromático ramillete de hierbas de Provenza que le dan su aroma inconfundible. Eso sí, yo la cocina en una verdadera cazuela de hierro fundido.

Dejad que los olores de Provenza invadan vuestra cocina. Ya me contareis.

Ingredientes (para una buena cazuela)

3 calabacines grandes con piel

3 berenjenas con piel

3 pimientos verdes y  rojos

4 ó 5 tomates

3 cebollas

Aceite de oliva

Sal y pimienta negra

Un ramillete de hierbas frescas: tomillo, romero, laurel y perejil.

  1. Cortamos los calabacines y la berenjena en rodajas, y los pimientos, en dados. Pelamos los tomates y los troceamos también. Hacemos lo mismo con las cebollas y los ajos.
  2. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela y doramos la cebolla, cuando coja color añadimos la berenjena y los pimientos y los damos unas vueltas (no hace falta que se frían como en el pisto, sino sólo darles unas vueltecitas).
  3. Añadimos el calabacín y el tomate, ajo, sal y pimienta recién molida.
  4. Con las hierbas hacemos un atadillo y lo ponemos encima.
  5. Se tapa la cazuela y se puede meter al horno o hacerlo al fuego. Yo lo suelo hacer en el fuego, lentamente para que las verduras suelten todos sus jugos y quede verdaderamente jugoso y sabroso. Tardará alrededor de una hora, pero si queda como demasiado jugo, destapad unos minutos la cazuela para que se evapore el caldo y quede más concentrado.
  6. Este guiso de verduras puede tomarse caliente pero en verano está mejor templado o frío, tanto como primer plato o como acompañamiento. Y aún mejor si lo hacéis de un día para otro.

Cocina Pasión

Bacalao

Comida de domingo: Bacalao dorado

Cada domingo o día de fiesta intento hacer un plato especial, distinto al menú de los días de diario, y que nos guste a todos. Me divierte pensar el plato que voy a hacer, comprar los ingredientes, investigar, incluso, cuando tengo varias recetas de un mismo guiso o preparación hasta que doy con la que más me gusta o cojo algo de cada una de ellas y elaboro la mía propia.

Este pasado domingo el plato que puse a la mesa fue “bacalao dorado”, una receta que yo probé en Portugal y que me traje de allí para mi recetario particular. Esta receta es un acierto seguro y muy sencilla de preparar, sólo hay que recordar poner el bacalao en remojo uno día o dos antes, dependiendo de cómo sean las tajadas, y darle el punto justo al huevo. Para esto último hay que pecar de prudente a la hora de regular el fuego, ya que el secreto es darle ese punto entre meloso y cremoso, es decir que el huevo no llegue a cuajarse pero que esté hecho.

Probadlo, será una comida al gusto de todos los miembros de la familia, algo más que difícil. Ya me contaréis…

Ingredientes (para 4 personas)

½ kilo de bacalao desalado

2 cebollas

4 patatas medianas

6 huevos

Aceitunas negras

Aceite

Sal

Pimienta negra

  1. Escurrir el bacalao y secarlo con papel de cocina antes de desmenuzarlo.
  2. Cortar las patatas para hacer patatas paja y freírlas en aceite. Sacarlas y reservarlas.
  3. Quitar algo de aceite y  sofreír el bacalao hasta que tome algo de color.
  4. Sacarlo y en ese mismo aceite añadir la cebolla cortada muy fina.
  5. Cuando la cebolla esté pochada añadir el bacalao, las cebollas y las patatas y los huevos apenas batidos.
  6. Salpimentar pero con cuidado porque casi siempre el bacalao esconde alguna punta de sal que puede arruinar el plato.
  7. Dar vueltas con el fuego bajo ya que debe quedar meloso. Si el huevo se cuaja demasiado quedaría muy seco y su textura debe ser jugosa.

Para servir añadir por encima algunas aceitunas negras si os gustan.