¡Por fin! Por fin creo que voy cogiendo el pulso a las recetas de pan. Este pan de chocolate negro y pistachos ha quedado bastante bien de textura y humedad, me gustaría que hubiera subido más, pero las grandes guerras se ganan batalla a batalla y la verdad os digo, llegar a hacer un pan perfecto me parece una batalla complicada.
Lo peor es que creo que nunca llegaré a amasar bien el pan a mano. Me siento infradotada para estas lides. No logro dominar bien la masa (ella me domina a mí) porque mis brazos no tienen la fuerza suficiente. Voy a tener que hacer pesas en el gimnasio para desarrollar mis bíceps si quiero llegar a amasar como es debido o comprarme una buena amasadora que lo haga por mí. Eso de amasar a mano mi propio pan me parece de lo más romántico pero de verdad que no me veo capaz.
Volviendo a la receta, que esperaba su turno en el libro de Xavier Barriga “Pan hecho en casa y con el sabor de siempre”, es una mezcla de pan tradicional (harina, agua, levadura y sal) a la que hemos incorporado pistachos crudos enteros y pepitas de chocolate negro. En principio pensé que la masa necesitaría algo de azúcar pero no, ya que el chocolate negro presta a la mezcla humedad y un ligero dulzor, justo para que el pan constituya una estupenda merienda. Probadlo con un ligero toque de calor y algo de mantequilla por encima, ¡está buenísimo!
Creo que esta combinación de chocolate y pistachos tiene múltiples posibilidades para nuevas recetas. Tarea para pensar…
Ingredientes (para un pan de molde)
300 grs de harina panificable
5 grs de sal
180 cl de agua
10 grs de levadura fresca
75 grs de pistachos verdes pelados
75 grs de gotas de chocolate negro
Canela en polvo
- Lo primero es tener todos los ingredientes pesados y preparados.
- Amasado a mano: Ponemos en un cuenco la harina y la sal. Vamos removiendo mientras añadimos poco a poco el agua y mezclándola con las manos. Cuando la masa haya absorbido toda el agua, ponemos la masa en una mesa y la vamos amasando. En ese momento ponemos en el centro de la masa un poco de agua con la levadura y seguimos amasando hasta que la levadura esté completamente disuelta. Cuando la mezcla sea homogénea y se despegue de la mesa (si se sigue pegando a las manos necesita un poco más de harina), añadimos los pistachos, el chocolate y una cucharadita de canela. Seguimos amasando para mezclarlo bien.
- Amasado con Thermomix: Ponemos en el vaso la harina y la sal. Vamos mezclando a Velocidad 2 sin tiempo y añadimos la levadura y el agua poco a poco. Una vez bien mezclado, programamos 4 minutos, velocidad espiga. Cuando haya terminado, comprobamos que esté al punto, elástica pero sin pegarse a las manos (si se pega rectificamos de harina y si ha quedado demasiado seca añadimos un poco más de agua). Abrimos el vaso y con la espátula mezclamos los pistachos, el chocolate y la canela.
- Ponemos la masa en un recipiente, lo cubrimos con un plástico y la dejamos dentro de la nevera hasta el día siguiente.
- Pasado el tiempo, sacamos de la nevera y dejamos atemperar una media hora. Entonces, untamos un molde de pan o de bizcocho alargado con un poco de aceite, y dejamos la masa, tapada con un paño húmedo alrededor de 2 horas o hasta que doble el volumen.
- Vamos calentando el horno: precalentamos a 250 ºC y metemos un recipiente metálico lleno de trapos muy mojados para crear vapor o vamos pulverizando con agua. Cuando la masa haya subido, bajamos la temperatura a 210ºC, pulverizamos dos o tres veces seguidas y metemos el pan. Tardará entre 25 y 30 minutos.
- Cuando esté hecho, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Este pan dura tres o cuatro días, de hecho, creo que está mejor al día siguiente. Podemos incluso calentarlo levemente si han pasado un par de días.
Sin duda os gustará como nos ha gustado en casa.