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Cosecha de moras. MAV.

Tiempo de moras. Mermelada especiada

Desde hace años mantengo una tradición con mis amigos y cada septiembre salimos a coger moras, con las que, posteriormente, hago mermelada para todos que les entrego en los días navideños. Al principio era una excusa para quedar un fin de semana porque cada uno vivimos en un lugar distinto y encontrar ocasiones de reunión es difícil, pero ahora ya se ha convertido en una ocasión en sí misma.

Además de buscar un día, indagamos también un lugar donde las frutas estén en su punto. En los últimos años hemos estado en los alrededores de Pedraza, en Segovia, en la zona de Los Navalucillos en la provincia de Toledo, y el pasado fin de semana en la zona de Valdemorillo, un paraje de bosque mediterráneo lleno de encinas, zarzas y esparragueras.

Eso implica también una observación que se hace días antes para ver el grado de maduración del fruto y la zona donde parece que hay más. Hemos encontrado de todo a lo largo de los años, algunos, como el pasado, que no pudimos hacer ni mermelada, y otros en los que no damos abasto a coger. Porque, quién puede parar cuando ve esas zarzas llenas de los brillantes frutos.

Independientemente de la abundacia o escasez de la cosecha siempre esta excursión de finales de verano  principios de otoño, llena de risas, confidencias, protestas por el esfuerzo, y alguno que se rinde ha medio camino,  ha merecido la pena.

En esta ocasión la cosecha no ha estado nada mal y me he puesto manos a la obra de envasar para el invierno, que es algo entretenida aunque tiene su recompensa. Hay que limpiar las moras, quitar los rabitos y hojitas que han quedado atrapados, lavar, escurrir y proceder a pesar. También hay qué decidir qué mermelada hacemos: con especias, licores, combinada con otras frutas…

Este año he hecho dos variantes: mermelada especiada de moras y mermelada de moras y frambuesas. Os relataré la primera que es quizá la que tiene un sabor más contundente e inunda la cocina de olores dulzones que ya casi compensan el esfuerzo.

Si queréis animaros aún es tiempo y puede que cerca de vuestra casa todavía haya alguna mora que resiste el otoño. Os alegraréis del trabajo terminado en los meses de frío frente a una buena taza de café y una rebanada de esta negra mermelada.

Mermelada de moras.CP.

Mermelada de moras. CP.

Ingredientes

1 kilo de moras ya limpias.

650 gr. de azúcar.

El zumo de medio limón.

Media cucharada de cardamomo.

Media cucharada de pimienta negra.

Un vaina de vainilla.

  1. Comenzamos a hacer la mermelada de moras con varias horas de antelación o el día anterior. Abrimos las vainas de cardamomo y machacamos las semillas junto con la pimienta. Ponemos estas especias en una gasa.
  2. Ponemos los frutos junto con el azúcar, la gasa con las especias, y  también la vaina de vainilla (yo la suelo abrir a lo largo para que suelte las semillas), y lo dejamos reposar en la nevera.
  3. Trascurridas varias horas ponemos todo a cocer a fuego medio junto con el zumo de limón. Si lo hacemos en el fuego medio, durante una hora, removiendo de vez en cuando. Para hacerlo en thermomix,  dejamos cocer 30 minutos 100 grados, velocidad cuchara y 10 minutos, temperatura Varoma, misma velocidad. Yo cuelgo la gasa del asa de la máquina para que se sumerja en la mermelada pero sin engancharse en las aspas.
  4. En ambos casos debemos ir comprobando el punto de la mezcla como os dije en el post de mermelada de zanahoria, melocotón y manzana.
  5. Una vez que está, ya sólo queda envasarla en botes esterilizados y guardarla para consumirla más adelante. A mí me gusta que pase al menos un mes para que se mezclen los sabores.
Conserva de mermelada de moras. CP.

Conserva de mermelada de moras. CP.

Probad a regalar algún bote a un buen amigo ya veréis como no lo olvida y os la pide cada año. ¡Manos a la obra!

Cocina Pasión

Mermelada de melocotón, zanahoria y manzana. CP

Mermelada de melocotón, zanahoria y manzana

Hasta hace unos pocos años, nunca hacía mermeladas, tampoco las compraba, simplemente no las consumía. Un día, hay que reconocerlo, tras hacerme con una thermomix, me decidí a probar e hice una de estas conservas de frutas y, desde entonces, no he parado.

Os preguntaréis por qué, pero sólo se entiende cuando experimentamos el placer de abrir en pleno mes de diciembre un botecito de mermelada de aromático albaricoque o dorado higo y rememoramos el lejano verano.

Eso es lo que me pasa desde la primera vez. A lo largo del invierno voy degustando de nuevo esas frutas que he ido conservando en los meses anteriores. No sólo a mí, todo mi familia disfruta eligiendo qué mermelada abrimos en cada momento: “¿la de mora?, mejor la de higo; no, la de  pimiento rojo….

Debo de estar desarrollando una especial relación con las mermeladas porque añoro ahora las que tomé el pasado verano en Noruega, elaboradas con los distintos frutos que en sus bosques son tan comunes. Especialmente recuerdo la de morados, casi negros, arándanos, que nos servían en el desayuno con abundancia. Espero volver a probarla, mientras me consolaré con esta receta de mermelada de zanahoria, melocotón y manzana que hice ayer y que nos sirve para aprovechar los últimos melocotones del verano. ¡Disfrutadla!

Ingredientes

500 grs. de manzanas.

500 grs. de zanahorias.

250 grs. de melocotones.

700 grs. de azúcar.

El zumo de un limón.

4 clavos de olor.

2 cucharadas de ron (opcional)

  1. Pelar y cortas en trozos las zanahorias. Ponemos a cocer al vapor durante 20 minutos. (tienen que quedar tiernas pero no deshechas).
  2. Pelamos, cortamos y despepitamos las manzanas y los melocotones. Ponemos en la thermomix junto con las zanahorias y trituramos 4 segundos, velocidad 6, comprobando que haya quedado en trozos pequeños y bajando lo que esté en las paredes del vaso.
  3. Añadimos el limón, el azúcar y los clavos y cocemos durante 45 minutos, velocidad 2, temperatura 100.
  4. Cuando termine debemos comprobar la textura* y si la queremos menos líquida dejar 5 minutos más. Al terminar, poner si nos gusta el ron y mezclar con una cuchara.
  5. Ya sólo nos queda envasar en botes esterilizados y cerrar. Yo suelo dar la vuelta a los botes y esperar así a que se enfríen, pero también podéis cocerlos al baño maría.

*¿Cómo saber cuándo la mermelada está hecha?

Cuando vayamos a elaborar la mermelada dejamos un plato en el congelador. Para comprobar si está hecha, sacamos el plato y echamos una gota de mermelada. Si no se mueve, es decir, si se queda como congelada y no escurre por el plato, es que está hecha. Si no es así, necesita algunos minutos más.

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